
Vestida en esta ocasión por Lorenzo Caprile en su vertiente más torera y nacional. Para ella fueron los flashes y las portadas de la prensa internacional con su 'look toreador' casi salido de un cuadro de Goya. Dos orejas y rabo. Y porque no se cortan patas, como hace décadas...
De rosa capote y de inspiración goyesca, la primogénita de los Reyes de España certificó con su traje que era la viva personificación de la letra de la zarzuela 'El niño judío' («De España vengo, de España soy y mi cara serrana lo va diciendo»). Golpe de efecto de una más que declarada seguidora del arte de Cúchares... mientras una parte del país se decanta entre el sí y el no a la fiesta nacional. La falda de vuelo a modo de capote se completaba con una torera imitando la chaquetilla de un traje de luces bordada en pedrería de cristal. Como peinado, un recogido con una redecilla goyesca coronada con la diadema que lució en su boda (regalo de la familia Marichalar) y unos pendientes de brillantes. Sin olvidar un abanico como broche de oro.
De rosa capote y de inspiración goyesca, la primogénita de los Reyes de España certificó con su traje que era la viva personificación de la letra de la zarzuela 'El niño judío' («De España vengo, de España soy y mi cara serrana lo va diciendo»). Golpe de efecto de una más que declarada seguidora del arte de Cúchares... mientras una parte del país se decanta entre el sí y el no a la fiesta nacional. La falda de vuelo a modo de capote se completaba con una torera imitando la chaquetilla de un traje de luces bordada en pedrería de cristal. Como peinado, un recogido con una redecilla goyesca coronada con la diadema que lució en su boda (regalo de la familia Marichalar) y unos pendientes de brillantes. Sin olvidar un abanico como broche de oro.

A las 15.52 de la tarde, Victoria, princesa de Suecia, ha alcanzado su sueño. Se ha convertido en la esposa de Daniel Westling, el hombre que llegó a su vida como entrenador personal y ha acabado por convertirse en su marido. La novia, con un espectacular vestido, diseñado por el danés Par Engshedn, no ha dejado de sonreir en toda la ceremonia, sonrisas y lágrimas de emoción que también han aparecido en los rostros de sus padres, los reyes Carlos Gustavo y Silvia, y en el de su hermana Magdalena, dispuesta a demostrar que ya empieza a olvidar la triste ruptura de su compromiso matrimonial.
Victoria y Daniel se dieron el sí en la catedral de San Nicolás, la misma en la que hoy hace justo 34 años se casaron sus padres. La ceremonia, por el rito luterano, ha sido oficiada por el arzobispo primado de Suecia, Anders Wejryd, el obispo de Estocolmo Ake Bonnier y la obispa de Lund, Antje Jackelen, una de las cuatro mujeres que han alcanzado este grado en la iglesia sueca.

